martes, 30 de diciembre de 2025

LOS DIRIGENTES SINDICALES CORRUPTOS Y DESHONESTOS SE ENCARGARON DE DETERIORAR LA CREDIBILIDAD Y LA CAPACIDAD COMBATIVA DE LAS ORGANIZACIONES SINDICALES

Fernando Yucra Rojas
 
Si bien a lo largo de la historia del movimiento sindical boliviano, siempre existieron dirigentes sindicales corruptos, deshonestos, inmorales, contrarrevolucionarios y sirvientes del poder político y económico; con seguridad se puede decir que durante los últimos 20 años, el poder político y económico se ha encargado de corromper, subordinar, someter, viciar y pervertir a una cantidad enorme de dirigentes sindicales de diferentes sectores laborales y de diferentes niveles, para que a través de ellos se instrumentalice la organización sindical en favor del gobierno de turno. De esta manera a la fecha se advierte un enorme deterioro de la imagen, de la moral, del prestigio, de la credibilidad y de la capacidad combativa de las organizaciones sindicales.
El evidente y manifiesto deterioro de las organizaciones sindicales, se advierte: en el incumplimiento de las normas sindicales, en la relativización de los principios del movimiento sindical revolucionario, en el desacato a las resoluciones de los eventos sindicales, en la ausencia del debate como mecanismo de fundamentación de las resoluciones sindicales, en el incumplimiento de las funciones y atribuciones de los directivos en las distintas carteras, en la falta de procesos de crítica y autocrítica de la gestión sindical, en la poca interpretación de la problemática nacional, en la escasa planificación de las acciones sindicales, en la falta de formación de cuadros sindicales mediante la implementación de programas de capacitación política sindical y en la ausencia de una moral intachable de los dirigentes sindicales; lo que ahora se constituye en el factor negativo de la lucha sindical boliviana.
Los directivos sindicales, desde hace bastante tiempo no han logrado arrancarles a los gobiernos de turno en los últimos 20 años, ninguna conquista en cuanto a los derechos de los trabajadores como la jubilación con el 100% de los sueldos, una óptima atención en las cajas de salud, un salario digno, creación de fuentes de trabajo y otros; pues solo se han encargado de apoyar directa o indirectamente a los gobiernos de turno y de esa manera convirtiéndose en verdugos de su propia clase, han logrado amasar fortunas de personas y pequeños grupos denunciados permanentemente pero nunca sancionados.
Como una expresión del factor negativo de la lucha sindical, los trabajadores de base afiliados a las organizaciones sindicales, han perdido motivación, han perdido credibilidad, se han convertido en elementos indiferentes y en algún caso hasta se han convertido en opositores y enemigos de la organización sindical; a ello se debe el escaso apoyo a las determinaciones sindicales y la poca incorporación de los trabajadores de base a las medidas sindicales, hecho que inevitablemente debe preocupar a los trabajadores porque la organización sindical es el instrumento imprescindible para la lucha por los derechos de los trabajadores.
En este escenario, cabe la recuperación de la teoría y la práctica del sindicalismo revolucionario y en ese orden corresponde una revisión de los Estatutos y Reglamentos de las organizaciones sindicales, cabe la modificación de las estructuras orgánicas, corresponde revisar el tiempo de gestión sindical de los directivos, resulta necesario derrotar a los dirigentes exponentes del sindicalismo libre, corrupto, inmoral e incapaz; lo que permitirá desarrollar una nueva forma de encarar la lucha sindical por los legítimos derechos laborales de los trabajadores.

domingo, 14 de diciembre de 2025

A CARLOS BALDERRAMA


Desde la Cordillera de Los Andes,

descendiste bravío y resuelto

flanqueado por altivos cóndores.

 

El viento bramó con furia rebelde

la proscripción no lo impidió,

se puso sus botas de combate.

 

Disciplina, coraje y lealtad,

 agoje templado  en el Partido

de hombres nuevos ejemplares.

 

Contienda épica en la oscuridad

un haz de la estrella fugaz

ilumino tu rostro de bizarro.

 

Metal de fuego y filos de acero

escupiendo muerte te cercaron.

Y tú, columna vertebral de clase.

 

Te acordaste del c.c. Korchagine

templado como un acero

te inmolaste bregando por tu clase.


La águilas  negras se acobardaron

no pudieron cebarse  con tu sangre,

huyeron al saber de tu hazaña.


Dicen que en aquel lugar brotaron

retamas  amarillas y claveles rojos,

que el aire tiene aroma de primaveras.


Carlos Rafael